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Este viernes, al celebrarse el cuarto viernes de Cuaresma, oaxaqueños y visitantes participan en la tradicional Samaritana, una de las costumbres más representativas de la temporada previa a la Semana Santa en la capital del estado.
Durante esta festividad, iglesias, comercios, escuelas, dependencias y familias instalan puestos decorados con bugambilias, palmas y tinajas, desde donde se regalan aguas frescas, dulces y en algunos casos nieve a todas las personas que pasan por las calles.

La tradición recuerda el pasaje bíblico del Evangelio de San Juan, en el que Jesús pide agua a una mujer samaritana en el pozo de Jacob, gesto que simboliza la solidaridad y el apoyo al prójimo.
Históricamente, esta costumbre se remonta al siglo XIX, cuando templos de la ciudad comenzaron a repartir agua a los fieles que acudían a misa durante la Cuaresma. Con el paso del tiempo, la celebración se extendió a calles, mercados, oficinas y espacios públicos, convirtiéndose en una convivencia social que reúne a miles de personas.

En la actualidad, la Samaritana se celebra tres semanas antes del Viernes Santo y suele comenzar alrededor del mediodía, cuando se instalan los tradicionales “pozos” adornados y se ofrecen aguas de sabores como chilacayota, horchata, jamaica, tamarindo o tejate.
Esta festividad es considerada una tradición única de Oaxaca, en la que la generosidad y la convivencia se reflejan al compartir gratuitamente bebidas con propios y visitantes.




