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Luego de que no se alcanzaran los votos necesarios para aprobar la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, lanzó un mensaje contra los partidos que votaron en contra, incluso aquellos que se han considerado aliados de la llamada Cuarta Transformación.

💥 El mandatario estatal calificó como “una mala señal” que legisladores de partidos aliados hayan rechazado la iniciativa, la cual buscaba —entre otros puntos— reducir el gasto a partidos políticos y limitar recursos a candidaturas que no realizan campaña.

Durante entrevista, Jara Cruz lamentó que el Congreso no alcanzara las dos terceras partes de la votación necesarias para que la reforma se convirtiera en una ley vinculante.

📊 Señaló que, de acuerdo con datos mencionados durante el debate público, entre el 80 y 83 por ciento de la ciudadanía mexicana respaldaba la reforma, por lo que consideró preocupante la decisión de los legisladores.

🚨 El gobernador fue más allá y lanzó un mensaje que muchos interpretan como un jalón de orejas político a quienes se apartaron de la línea del movimiento:

“O somos obradoristas o no somos obradoristas; o estamos con la presidenta o no estamos con la presidenta”, expresó.

De acuerdo con el propio mandatario, PRI, PAN, Partido Verde, PT y Movimiento Ciudadano votaron en contra de la propuesta presidencial, lo que impidió su aprobación.

⚠️ Jara Cruz sostuvo que esta postura no significa una ruptura política, pero sí deja una señal negativa dentro del bloque que ha respaldado al proyecto de la 4T.

El gobernador también criticó que detrás del rechazo puedan existir intereses personales o de grupo, al señalar que algunos legisladores buscan mantenerse en el poder de manera indefinida.

“No se vale que se vean más intereses personales y particulares, que quieran seguir siendo legisladores por los siglos de los siglos entre familia, amigos y conocidos”, sentenció.

🗳️ Finalmente, advirtió que la ciudadanía será quien tome nota de lo ocurrido, en referencia al costo político que podría tener esta decisión en futuras elecciones.