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Ciudad de México, 19 de marzo de 2026.
En medio del paro nacional de 72 horas y la negativa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a instalar una mesa con SEP y SEGOB la presidenta Claudia Sheinbaum endureció su postura y dejó un mensaje: el diálogo sigue abierto, pero no bajo condiciones impuestas por el magisterio.

Durante su conferencia mañanera de este jueves, la mandataria reveló que en un intento previo de diálogo directo con la CNTE, la dirigencia no acudió a la reunión convocada. “La última vez que habíamos acordado un diálogo con ellos, no llegaron”, señaló, justificando que ahora la interlocución se mantenga a través de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública.

“Hay mesas y hay diálogo. Nunca se ha cerrado”, sostuvo, al tiempo que remarcó que ambas dependencias cuentan con las facultades para atender las demandas del sector educativo.

Sheinbaum también lanzó una advertencia clara frente a las exigencias de la CNTE: “hay temas que el presupuesto público no da para cumplir”, subrayando los límites financieros del gobierno federal ante el pliego de demandas del magisterio.

En su conferencia defendió las acciones emprendidas en favor de docentes en los últimos años, como el incremento salarial del 10%, el fortalecimiento del Fondo de Pensiones para el Bienestar y la asignación de plazas durante el sexenio anterior, en contraste con la política educativa implementada en el periodo de Enrique Peña Nieto.

Además, destacó que el titular de la SEP, Mario Delgado, ha sostenido reuniones en distintos estados, y que incluso ella misma ha dialogado recientemente con docentes, como ocurrió en Chiapas, donde se alcanzaron acuerdos en coordinación con autoridades estatales.

Sobre Oaxaca, bastión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, afirmó que se han destinado apoyos tanto para estudiantes como para maestros, reiterando que su gobierno continuará respaldando al sector “en la medida de lo posible”.

Las declaraciones se dan luego de que la CNTE, desde su Asamblea Nacional Representativa (ANR), acordara rechazar cualquier mesa con Gobernación y SEP, insistiendo en que el diálogo debe ser únicamente con la presidenta, lo que ha tensado aún más la relación con el gobierno federal.

Así, el conflicto entra en una nueva fase: mientras la CNTE eleva la presión en calles y carreteras, el gobierno federal responde con firmeza institucional y una advertencia clara: sí al diálogo, pero con reglas y dentro del margen presupuestal.